La evolución de la inteligencia artificial está redefiniendo el diseño y operación de los centros de datos, con la refrigeración líquida emergiendo como un pilar fundamental para enfrentar los crecientes desafíos de densidad térmica. En este escenario, Motivair, parte del conglomerado Schneider Electric, ha dado un paso significativo al presentar la MCDU-70, una nueva Unidad de Distribución de Refrigerante (CDU) con una capacidad de 2,5 MW. Este avance está dirigido a satisfacer las demandas de las llamadas «AI factories» y otros entornos de computación acelerada, donde la refrigeración eficiciente se ha convertido en una necesidad imperativa.
El rol de una CDU es similar al de un nodo central en el circuito de refrigeración líquida de cualquier centro de datos, regulando caudales y presiones para asegurar un entorno operativo óptimo. Con la transición hacia la computación de alta densidad, donde se trata de maximizar el rendimiento en el mínimo espacio posible, la capacidad para extraer calor de forma efectiva se vuelve crucial. La nueva MCDU-70 promete no solo gestionar esta tarea, sino también escalar la infraestructura de refrigeración hasta niveles de 10 MW y más, mediante despliegues modulares.
Las implicaciones de esta tecnología son profundas. La infraestructura térmica ahora debe escalar al mismo ritmo que las unidades de procesamiento gráfico (GPU), que son el motor de los procesos de IA. La propuesta de Motivair elimina la necesidad de rediseños complicados cada vez que se incrementa la demanda, asegurando así eficiencia y continuidad operativa. Además, la integración con la plataforma EcoStruxure de Schneider Electric permite que múltiples CDUs funcionen de manera coordinada, asegurando adaptabilidad y crecimiento sin comprometer el rendimiento.
En términos prácticos, para los operadores y equipos de ingeniería, las decisiones de diseño deben considerar desde el inicio una infraestructura térmica modular, lo que facilita el alineamiento exacto con la demanda y reduce la necesidad de intervenciones complejas. La estrategia destaca la importancia de un control operativo consolidado, donde el software de gestión no es solo una herramienta de monitoreo, sino un recurso clave para estandarizar procedimientos y optimizar capacidad.
Este avance tampoco debe ser visto de manera aislada. La MCDU-70 es el símbolo de una tendencia más amplia: la refrigeración líquida está dejando de ser una opción exótica y se está convirtiendo en parte integral del catálogo estándar de soluciones para centros de datos. Esto se refleja en el portafolio de Schneider Electric, que ahora abarca capacidades desde 105 kW hasta 2,5 MW, con disponibilidad global asegurada.
Por tanto, la pregunta ya no es si integrar o no la refrigeración líquida, sino cómo industrializar su aplicación para evitar que cada implementación sea un proyecto artesanal. La industria de la inteligencia artificial y las infraestructuras de datos deben avanzar hacia soluciones más estandarizadas y eficientes para sostener el ritmo vertiginoso de innovación y demanda tecnológica que se avecina. La correcta gestión térmica, liderada por innovaciones como la MCDU-70, será fundamental para que las «AI factories» del futuro puedan operar a su máxima capacidad sin comprometer su eficiencia o seguridad.








