En la carrera por el avance de la Inteligencia Artificial (IA), se suele destacar el papel de las GPU, las redes de alta velocidad y el consumo de megavatios, pero un elemento menos glamuroso y, sin embargo, crucial es la gestión de datos. Conscientes de esta realidad, Seagate ha apuntado a fortalecer su posición en este ámbito al presentar discos duros de 32 TB basados en tecnología CMR (Conventional Magnetic Recording). Este avance busca optimizar el aprovechamiento de cada bahía de almacenamiento, reducir la huella por terabyte y facilitar la escalabilidad en entornos híbridos.
En un contexto donde el debate ya no es si aumentará la cantidad de datos, sino cuánto y a qué velocidad, este desarrollo aparece en un momento oportuno. Según un estudio de IDC, el 66,1% de las organizaciones espera un crecimiento moderado o significativo del almacenamiento en los próximos dos años, impulsado por la Generative AI (GenAI) y un creciente volumen de contenido audiovisual.
La incorporación de discos de 32 TB no solo incrementa la capacidad, sino que también afecta la densidad de almacenamiento y el coste operativo, dado que se necesita menos infraestructura para alcanzar la misma capacidad total. Además, el uso de CMR es especialmente relevante para aplicaciones que requieren escrituras sostenidas y alta confiabilidad, como las cargas de trabajo en RAID o las reconstrucciones.
Seagate ha segmentado su oferta en tres líneas distintas para cubrir diversas necesidades industriales: Exos, SkyHawk AI e IronWolf Pro. Exos está orientado hacia datacenters y el almacenamiento en la nube, donde la densidad y la gestión a escala son prioritarias. SkyHawk AI se adapta al ámbito de la videovigilancia y la analítica en el edge, mientras que IronWolf Pro está pensado para entornos NAS profesionales, con un enfoque en colaboración, flujos creativos y copias de seguridad robustas.
Estos avances se insertan en un contexto competitivo donde otros actores, como Western Digital, también están presionando por aumentar las capacidades de los discos duros tradicionales. La oferta de Seagate de 32 TB no es solo una mejora en el tamaño de los discos, sino un reflejo de la necesidad de adaptar el almacenamiento a la creciente y diversa demanda impulsada por la IA, que requiere no solo albergar más datos, sino hacerlo de una manera eficiente y accesible.
En términos operativos, la posibilidad de aumentar la capacidad de almacenamiento sin necesidad de incrementar el espacio físico o el número de discos puede ser una ventaja significativa para las empresas. Sin embargo, esto no exime de la necesidad de mantener buenas prácticas en cuanto al monitoreo, la gestión de repuestos y la planificación de ventanas de mantenimiento.
En última instancia, la evolución hacia discos de 32 TB con CMR resalta la importancia del almacenamiento en la era de la IA, donde la capacidad de retener, procesar y analizar grandes volúmenes de datos de manera eficiente es cada vez más esencial para las operaciones empresariales.








