El intento del ministro por evitar el paro programado para los días 9, 10 y 11 de febrero ha sido infructuoso, ya que las negociaciones no han logrado alcanzar un acuerdo que impida la huelga. Las partes involucradas no han conseguido llegar a un consenso sobre las demandas planteadas, lo cual refleja una creciente tensión en el sector afectado. Esto deja a miles de personas a la expectativa de posibles interrupciones en los servicios durante las fechas mencionadas, mientras el conflicto sigue sin resolverse y las conversaciones se mantienen estancadas.
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