En un ambicioso intento por asegurar su relevancia en la arena tecnológica global, Singapur ha anunciado una significativa inversión pública en Inteligencia Artificial (IA), destinada a impulsar la investigación en este campo tan crucial durante los próximos cinco años. El anuncio, que promete más de S$1.000 millones (alrededor de US$786 millones), tiene el objetivo de fortalecer la capacidad nacional en IA entre 2025 y 2030. Este esfuerzo se enmarca dentro de la Singapore AI Research Week 2026, evento en el que la ministra de Desarrollo Digital e Información, Josephine Teo, expuso los detalles de los planes gubernamentales.
El financiamiento será canalizado a través del National AI Research and Development Plan (NAIRD), en línea con la renovada National AI Strategy (NAIS) 2.0. La nueva inversión busca no solo consolidar la posición de Singapur en el competitivo mercado de la IA, sino también asegurar que el país mantenga una «soberanía» en esta tecnología, privilegiando la autonomía del país en un mundo cada vez más interconectado y dependiente de estos avances tecnológicos.
La «soberanía» en el contexto de la IA no solo se trata de infraestructuras físicas, sino también de dominar competencias esenciales como la capacidad científica, el acceso a tecnologías avanzadas, el desarrollo de talento local y la creación de modelos que se adapten al contexto nacional. Las limitaciones geográficas de Singapur, que ostenta una de las mayores concentraciones de centros de datos en la región, obligan al país a gestionar de manera cuidadosa cualquier expansión en infraestructura tecnológica debido a las restricciones en recursos energéticos y de agua.
El NAIRD se sustenta en tres pilares fundamentales: investigación básica, investigación aplicada y desarrollo de talento. La investigación fundamental abordará preguntas a largo plazo sobre eficiencia energética, seguridad y resiliencia de los modelos de IA. Se pondrá especial atención en mejorar la eficacia con que se entrenan los modelos, utilizando menos recursos y reduciendo el riesgo de abuso o uso malintencionado. La investigación aplicada buscará cerrar la brecha entre los laboratorios y el mundo real, llevando las innovaciones tecnológicas a sectores como la manufactura, la salud, y las soluciones urbanas sostenibles.
Por último, para asegurar un flujo constante de expertos en IA, Singapur tiene como meta aumentar su base de profesionales en el campo a 15.000, a través de formación local e internacional. Programas como el AI Visiting Professorship se centran en atraer a investigadores de renombre para colaborar en proyectos clave.
El contexto económico y geopolítico actual, donde la tecnología y la IA juegan roles críticos en la competencia global, impulsan a Singapur a consolidarse como un líder regional independiente en el ámbito de la inteligencia artificial. Esta soberanía tecnológica busca, entre otras cosas, mitigar dependencias externas que puedan comprometer el desarrollo nacional frente a tensiones internacionales.
Además, el plan estratégico contempla la adaptación de modelos de IA a las necesidades lingüísticas y culturales de la región del Sudeste Asiático, subrayando la importancia de crear tecnología que realmente resuene con la realidad local y ofrezca aplicaciones prácticas.
En resumen, con esta decisión estratégica, Singapur se posiciona como un pionero en la región, buscando no solo ser parte del cambio tecnológico global, sino liderarlo de acuerdo con sus propios términos y aspiraciones.








