Con la llegada de la primavera, muchas personas experimentan un fenómeno conocido como astenia primaveral, caracterizado por una sensación de cansancio y falta de motivación. Este estado, aunque no es una enfermedad, trae debilidad tanto física como mental, y suele coincidir con el cambio estacional debido a alteraciones en los ritmos biológicos como el sueño y la secreción hormonal, influenciados por el aumento de horas de luz. A pesar de que sus causas precisas no están definidas, se asocia con desequilibrios en la producción de melatonina y serotonina y puede verse agravado por cambios de temperatura, presión atmosférica o alergias. Para aliviar sus síntomas, se recomienda mantener una rutina de sueño regular, practicar ejercicio moderado como caminar o yoga, y llevar una alimentación equilibrada. En casos donde los síntomas persisten o afectan considerablemente la vida diaria, es aconsejable buscar atención médica para descartar causas orgánicas o psicológicas subyacentes.
Leer noticia completa en OK Diario.



