La carrera por mantenerse a la vanguardia en inteligencia artificial ha dejado de depender exclusivamente de la potencia de procesamiento, enfocándose ahora en la importancia crítica de la memoria, particularmente la HBM (High Bandwidth Memory). En una reciente sesión de preguntas y respuestas tras la publicación de los resultados del cuarto trimestre de 2025, SK hynix destacó un panorama claro del mercado: la demanda de memoria sigue superando la capacidad, empujando a los clientes a asegurar contratos a largo plazo y comprimiendo aún más los precios y el suministro.
Para SK hynix, el año 2025 marcó un hito histórico con ingresos que ascendieron a 97,1467 billones de wones, y un beneficio neto que alcanzó los 42,9479 billones. Estos resultados fueron en gran medida impulsados por la creciente demanda de memoria para inteligencia artificial y el incremento de precios en DRAM y NAND. Sin embargo, más allá de los números, la realidad del mercado se manifiesta en cómo la compañía se prepara para la próxima generación de memoria, HBM4, y cómo esto está configurando un nuevo paradigma de acuerdos comerciales.
La producción de HBM4 ya está en marcha, con SK hynix asegurando una «cuota abrumadora» en este segmento, replicando el éxito de las generaciones anteriores. A medida que la producción en volumen para clientes sigue su curso, el desafío principal radica en mantener un rendimiento industrial estable, lo cual es crucial dada la complejidad de la fabricación y empaquetado de este tipo de memoria. La compañía confía en su tecnología de empaquetado MR-MUF para maximizar la estabilidad y eficiencia.
Este tipo de memoria es vital para los aceleradores de inteligencia artificial, y su creciente demanda ha propiciado un endurecimiento de los LTAs (Long-Term Agreements), ahora más rígidos y plurianuales. Estas decisiones reflejan una necesidad mutua de asegurar suministros y justificar la inversión en capacidad adicional. La limitación física de la capacidad está moviendo a la industria a formalizar contratos más estrictos para estabilizar futuras inversiones.
La tendencia observada es clara: el servidor «consume» la memoria a un ritmo acelerado en cuanto llega, dejando poco margen para el almacenamiento de inventarios. Esta urgencia por asegurar volumen disponible no solo afecta al sector de servidores, sino que también tiene ramificaciones en el mercado de PC y dispositivos móviles, acentuándose aún más por la demanda que la inteligencia artificial genera en los productos de alta gama.
De cara al futuro, SK hynix anticipa un incremento importante en su CAPEX para 2026, necesitando asegurar suficiente capacidad para cumplir con las proyecciones de crecimiento. Paralelamente, la empresa mantiene un enfoque vigilante sobre la posibilidad de construir nuevas fábricas en el extranjero, como en EE. UU., aunque se mantiene cauto debido a las diversas variables políticas y económicas involucradas.
Como parte de su estrategia a largo plazo, SK hynix también está explorando un papel más proactivo en el ecosistema de inteligencia artificial, buscando convertirse en algo más que un mero proveedor de componentes. La creación de una “corporación de IA” parece ser un paso hacia esta dirección, con la intención de identificar oportunidades de inversión dentro del ámbito tecnológico, aunque de una manera conservadora y progresiva.
Mientras tanto, la escasez de memoria se mantiene como un cuello de botella crítico para el sector tecnológico. Aquellas compañías que logren asegurar contratos de suministro robustos y plurianuales, como se está imponiendo en el mercado actual, tendrán una ventaja competitiva significativa en los años venideros. En definitiva, la demanda de HBM seguirá delineando las dinámicas de la industria a corto y mediano plazo, con la inteligencia artificial como el motor impulsor principal.








