En un contexto donde la competencia por la supremacía en inteligencia artificial se intensifica, la atención suele recaer en los avances en chips y tecnología de litografía. Sin embargo, una fase crucial, aunque menos visible, está tomando protagonismo en esta carrera: el empaquetado avanzado. Es en este preciso ámbito donde SK hynix, reconocido por su influencia en el sector de la memoria de alta gama en centros de datos, ha decidido invertir de manera significativa, anunciando la construcción de una nueva planta de empaquetado y test en Cheongju, Corea del Sur.
Con una inversión que asciende a 19 billones de wones (aproximadamente 12.920 millones de dólares), la planta denominada P&T7 se erigirá sobre un terreno de 230.000 metros cuadrados en un complejo industrial de la región. Se prevé que las obras comiencen en abril de 2026 y finalicen a finales de 2027, marcando un hito en la estrategia de SK hynix para consolidarse como un referente no solo en la fabricación de chips, sino también en su empaquetado y prueba final.
El enfoque de SK hynix va más allá de expandir su producción de memoria HBM, esencial en la infraestructura de inteligencia artificial. La compañía busca crear un ecosistema en el que la producción y el empaquetado estén estrechamente interconectados. La planta P&T7 funcionará en conjunción con otras instalaciones locales, como M15 y M15X, fortaleciendo a Cheongju como un centro neurálgico para la memoria de IA y mejorando la eficiencia logística y la capacidad de respuesta ante picos de demanda.
En un panorama donde la capacidad de empaquetado avanzado se está convirtiendo en el nuevo cuello de botella, la decisión de SK hynix refuerza su posición industrial. La integración cada vez más compleja de cómputo, memoria y conectividad exige técnicas sofisticadas de ensamblaje, y controlar este proceso se traduce en ventajas en términos de plazos, márgenes y accesibilidad. A esto se suma la expansión de la compañía en Estados Unidos, donde planea desarrollar instalaciones de empaquetado avanzado, respaldadas por incentivos del CHIPS Act y apoyo del Departamento de Comercio estadounidense.
Este movimiento también responde a un interés geopolítico y estratégico por fortalecer la resiliencia industrial y territorial en Corea del Sur, apostando por una distribución más equitativa de la industria estratégica y la creación de empleos cualificados. La intención de SK hynix de transformarse de un fabricante de componentes a un proveedor integral resalta la importancia de disponer de una cadena de suministro completamente controlada en un mercado tan exigente y fluctuante como el de la inteligencia artificial.
La obra en Cheongju y la expansión en EE. UU. reflejan cómo la empresa surcoreana se posiciona no solo como un actor en la fabricación de componentes críticos, sino como un líder en la conversión de esos componentes en productos integrados y listos para las exigentes demandas de las infraestructuras modernas de inteligencia artificial. Esta nueva visión empresarial no solo busca aumentar la capacidad productiva, sino también reducir la dependencia de terceros y ofrecer a sus clientes soluciones robustas y completas.








