En una reunión reciente del Consejo de Política Fiscal y Financiera (CPFF), la vicepresidenta tercera de la Junta y consejera de Economía, Hacienda y Fondos Europeos, Carolina España, ha manifestado su rotunda oposición al nuevo modelo de financiación autonómica propuesto por el Ministerio de Hacienda. España argumenta que este modelo no solo infringe el principio de igualdad estipulado en la Constitución, sino que también perpetúa el déficit de financiación en Andalucía y refuerza las desigualdades entre los distintos territorios del país.
Durante el pleno, el modelo de financiación fue aprobado únicamente con el respaldo del Gobierno central, Cataluña y Canarias, dejando a las demás comunidades en desacuerdo. Carolina España subrayó que esta reforma debería haber igualado las condiciones de financiación en todos los territorios, asegurando así un acceso equitativo a servicios básicos como la sanidad y la educación. Sin embargo, criticó que, en lugar de equilibrar las disparidades, el modelo consolida un sistema de privilegios territoriales, dejando a Andalucía con una financiación por debajo de la media nacional.
La consejera destacó que, aunque Andalucía es la comunidad más poblada de España, su financiación per cápita sigue siendo significativamente inferior en comparación con otras regiones, tales como Cataluña, Cantabria, Madrid y Baleares. Este desequilibrio, según España, es indicativo de que los recursos se distribuyen de manera desigual, dependiendo del territorio en lugar de las necesidades reales de la población.
España también expresó su descontento por la escasa participación de las comunidades autónomas en la concepción del nuevo modelo. Señaló que las propuestas de Andalucía, así como las de otras comunidades, han sido ignoradas durante el proceso de negociación, calificando de «grave» que el CPFF no haya sido el foro central donde se debatiera una reforma tan significativa.
En adición a sus críticas, Carolina España recordó que el actual ministro de Hacienda, Arcadi España, anteriormente defendió la necesidad de establecer un fondo de nivelación para corregir la infrafinanciación de las comunidades menos favorecidas, algo que ahora, dice, ha desestimado al asumir su función ministerial.
La propuesta se ve dominada por un modelo basado en la ordinalidad, lo que significa que las regiones más prósperas recibirían más recursos. Según la consejera, para que Andalucía pudiera equiparar su financiación a la de Cataluña, necesitaría 2.000 millones de euros adicionales al año.
Por otro lado, durante el mismo pleno, las comunidades autónomas también manifestaron su solidaridad con Ceuta. En un manifiesto, subrayaron el apoyo a la ciudad ante la situación compleja que enfrenta, resaltando la importancia de una respuesta coordinada a nivel estatal para proteger la integridad, seguridad y estabilidad territorial.
En conclusión, Andalucía muestra su disposición para negociar un nuevo sistema de financiación que respete la igualdad y transparencia, y ofrezca soluciones específicas a la infrafinanciación, mientras continúa defendiendo la necesidad de uniformidad en la distribución de recursos para los servicios públicos en todo el territorio español.
Fuente: Junta de Andalucía.




