Starcloud apunta al espacio: plan para integrar AWS Outposts en una constelación de 88,000 satélites

3
minutos de tiempo de lectura
Starcloud apunta al espacio plan para integrar AWS Outposts en

La revolución tecnológica de la inteligencia artificial continúa ampliando sus horizontes, y ahora las empresas están empezando a mirar hacia el cielo en busca de nuevas oportunidades. Starcloud, una prometedora startup, ha desvelado su ambicioso proyecto para implementar hardware de AWS Outposts en el espacio exterior. Este plan no solo pretende abrir un nuevo frente en la carrera por la computación, sino que también apunta a la construcción de una constelación de hasta 88,000 satélites diseñados específicamente para computación avanzada.

Este movimiento estratégico busca superar las limitaciones actuales de la infraestructura terrestre. La computación en órbita ofrece claras ventajas en términos de disponibilidad energética y gestión térmica, aprovechando la energía solar casi constante y la refrigeración por radiación que ofrece el espacio. Sin embargo, el salto de la teoría a la práctica enfrenta numerosos desafíos técnicos, económicos y regulatorios.

AWS Outposts, una extensión de Amazon Web Services, usualmente sirve para ejecutar servicios cerca del origen de los datos en entornos locales o remotos. La idea de reubicar estos servicios en el espacio resulta innovadora. Procesar datos en órbita, especialmente aquellos generados por dispositivos de observación terrestre o telecomunicaciones, podría reducir significativamente la necesidad de transmitir grandes volúmenes de datos a la Tierra, agilizando la toma de decisiones y optimizando la gestión de recursos.

Starcloud ya ha dado sus primeros pasos hacia este futuro orbital. En noviembre de 2025, la compañía lanzó un satélite equipado con una GPU NVIDIA H100. Las pruebas posteriores con modelos de lenguaje en este entorno han demostrado la viabilidad básica del concepto. Sin embargo, queda por ver si el modelo puede escalar de manera confiable y económica, abordando cuestiones críticas como la fiabilidad, el mantenimiento y la sostenibilidad.

La computación espacial es atractiva en principio por varias razones. Primero, la energía solar en órbita ofrece una fuente inagotable, aunque limitada por el diseño y costo de los paneles solares. En segundo lugar, aunque la gestión térmica en el espacio difiere de la de la Tierra, puede presentar nuevas vías de eficiencia. Y tercero, procesar datos en el lugar donde se originan, como en sensores o equipos de telecomunicaciones espaciales, podría revolucionar la reducción de latencias.

No obstante, los riesgos son considerables. La fiabilidad y el mantenimiento de estos sistemas, la seguridad y la regulación son solo algunos de los desafíos que enfrenta esta tecnología emergente. Además, los aspectos de seguridad, como la cadena de confianza y la resistencia a amenazas, son primordiales en un entorno cuya gestión no es tan sencilla como la de un centro de datos terrestre.

El anuncio de Starcloud representa un avance significativo y refleja una tendencia del mercado en la búsqueda de innovaciones que permitan aprovechar cualquier ventaja física o geográfica. Esta expansión potencial de la computación hacia territorios extremos obligará a la industria a repensar aspectos de infraestructura, seguridad y sostenibilidad.

Con el planeta enfrentando cada vez más limitaciones para satisfacer la creciente demanda de computación, la visión de Starcloud invita a reconsiderar el papel del espacio como el nuevo límite de la computación edge, abriendo un abanico de posibilidades para el desarrollo y crecimiento futuro de la inteligencia artificial.

TE PUEDE INTERESAR

Starcloud apunta al espacio: plan para integrar AWS Outposts en una constelación de 88,000 satélites — Andalucía Informa