En medio de una situación tensa por la entrada masiva de más de 70.000 inmigrantes en Ceuta, la ciudad busca recuperar su rutina. El fútbol ha servido como un respiro para los habitantes, con un partido amistoso entre el Ceuta y el Málaga que devolvió momentáneamente la normalidad al Estadio Murube. El encuentro, ganado por Ceuta 2-1, no sufrió incidentes, aunque el limitado aforo reflejó la difícil coyuntura. La seguridad sigue siendo una prioridad ante el riesgo de nuevos flujos migratorios, mientras la ciudad espera que, para el próximo partido del Ceuta en Segunda División, las condiciones mejoren.
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