Francina Martínez y otros recién llegados al cuartel general en Adamuz han comenzado su estancia efectuando llamadas a sus familiares para asegurarles que están bien. Este gesto busca ofrecer tranquilidad a sus seres queridos en un momento significativo que refleja el impacto emocional de la situación en el lugar. La acción de comunicarse primero con la familia es un reflejo común entre los presentes, como lo demuestra otro caso, el de Inmaculada, quien también se apresuró a mantener informado a su entorno más cercano.
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