La promesa del Edge industrial ha sido una constante durante años: procesar datos lo más cerca posible de donde se generan, ya sea en una fábrica, una red eléctrica o un edificio inteligente. Sin embargo, la realidad ha sido más complicada debido a los desafíos de integración de sensores, equipos, redes OT y sistemas IT, que a menudo resultan en silos y altos costos operativos. En este contexto, SUSE ha anunciado la adquisición de Losant, una plataforma de Internet Industrial de las Cosas (IIoT), con el objetivo de materializar su visión integral del Edge, extendiéndola desde el «Near» y «Far Edge» hasta el «Tiny Edge», donde operan las máquinas y dispositivos con recursos limitados.
La estrategia de SUSE es clara: transformar el Edge industrial de un simple lugar de despliegue a un entorno integral de operación, orquestando dispositivos y gestionando datos de manera que se generen flujos de trabajo automatizados y análisis empresariales. Esto no solo busca ejecutar cargas en el borde, sino cerrar el ciclo completo de señal, contexto, decisión y acción. Un ejemplo práctico es el de un fabricante que utiliza datos en tiempo real para activar automáticamente flujos de mantenimiento o chequeos de calidad asistidos por IA, reduciendo los defectos antes de que ocurran y acortando el camino de la data a la acción.
Para los administradores de sistemas y desarrolladores, este enfoque podría cambiar el centro de gravedad de su trabajo diario al reducir las integraciones personalizadas y aumentar la lógica cerca del origen de los datos. Además, la plataforma Losant se presenta como una solución low-code que promete acelerar el «time-to-value» mediante un motor visual de flujos de trabajo y paneles configurables, incluso en entornos con conectividad irregular gracias a su Edge Agent distribuido como un contenedor Docker.
Casos de uso específicos amplían el impacto potencial de esta integración. En mantenimiento predictivo, por ejemplo, se podrían orquestar acciones a partir de señales anómalas en máquinas, generando eventos operativos que automatizan la respuesta. En control de calidad, las desviaciones de los parámetros de proceso podrían activar verificaciones rápidas en el Edge, minimizando la latencia y reduciendo fricciones al evitar viajes innecesarios a la nube. Así, la operativa en ubicaciones remotas con conectividad inestable podría beneficiarse de la ejecución de lógica local que se sincronice cuando el enlace se restaure.
La interoperabilidad es un pilar clave en esta estrategia, evitando el vendor lock-in mediante una arquitectura abierta y alineada con estándares. SUSE, además, planea abrir el código de Losant, permitiendo auditorías y extensibilidad, y favoreciendo la estandarización de interfaces y la automatización global de procesos.
La vigilancia ahora se centra en cómo SUSE integrará esta tecnología en su stack Edge existente y cómo gestionará la seguridad y gobernanza de los flujos OT/IT. La apertura del código y la experiencia de desarrollo se presentan como aspectos críticos que pueden influir en la adopción industrial a gran escala. En definitiva, si la propuesta de SUSE se concreta, el Edge industrial podría evolucionar de un mosaico de herramientas a una cadena de valor más continua, desde el sensor hasta el flujo de negocio, integrando infraestructura, automatización y, cada vez más, inteligencia artificial.








