Francisco Salazar, exintegrante del círculo cercano a Pedro Sánchez, enfrenta un turbulento pasado tras ser expulsado del PSOE debido a dos denuncias de acoso sexual. A pesar de perder el apoyo general del partido, Pilar Alegría se mantuvo como su último bastión antes de que Salazar tomara su camino actual como consultor en Latinoamérica. Recientemente, durante una comparecencia en el Senado, lanzó una advertencia velada al insinuar que podría desestabilizar la escena política española si decidiera revelar información comprometida.
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