Los Ejércitos de las naciones involucradas en la antigua disputa territorial han acordado tomar medidas para reducir las tensiones en la región fronteriza. Ambas partes se han comprometido a evitar cualquier provocación, como el movimiento de tropas en las áreas limítrofes, y han asegurado que facilitarán el retorno seguro de las personas que se vieron obligadas a desplazarse debido al conflicto. Esta iniciativa busca disminuir el riesgo de enfrentamientos potenciales y avanzar hacia una solución pacífica y estable para la región.
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