En el horizonte de 2026 se vislumbra un escenario de transformación tecnológica que redefine el papel de la tecnología dentro del tejido empresarial. TD SYNNEX, en su más reciente análisis de tendencias, describe este momento como un giro crucial en el cual la tecnología deja de ser un simple campo de experimentación para convertirse en un componente integral del negocio, afectando directamente presupuestos, riesgos y competitividad.
El análisis de la compañía pone de manifiesto cinco vectores principales que concentrarán la transformación digital en este año: Inteligencia Artificial agéntica, ciberseguridad predictiva, sostenibilidad energética, infraestructura híbrida y FinOps. Estos factores reflejan un panorama de mayor automatización, presión regulatoria incrementada, necesidad creciente de eficiencia y control financiero en entornos multicloud.
La Inteligencia Artificial agéntica emerge como la tendencia predominante, superando los tradicionales modelos de asistencia para dar paso a sistemas capaces de planificar, razonar y llevar a cabo flujos de trabajo complejos con mínima intervención humana. Este avance implica la coordinación de sistemas multiagente y el uso de plataformas de desarrollo nativas de IA, lo que plantea desafíos en términos de gobernanza, límites y responsabilidad en la toma de decisiones autónomas.
Por otro lado, la ciberseguridad adopta un enfoque proactivo y predictivo. En 2026, nos enfrentamos a una carrera armamentística digital donde tanto defensores como atacantes recurren a la IA para sofisticar sus operaciones. En este contexto, las regulaciones como el RGPD y la directiva NIS2 exigen una defensa continua basada en monitorización y respuestas rápidas, donde incluso soluciones como el «CISO virtual» toman protagonismo.
La sostenibilidad energética se convierte en un nuevo factor competitivo, impulsada por el incremento de la demanda computacional asociada a la IA. La gestión optimizada del consumo energético en centros de datos y servidores acelerados es crucial no solo desde la perspectiva ambiental, sino también en términos de costos y viabilidad de proyectos.
Asimismo, la infraestructura híbrida se perfila como la respuesta a la necesidad de actualizar sistemas tradicionales frente a las exigencias de la IA. Este modelo combina elementos legacy, nube y edge para situar cada carga de trabajo donde genere más valor, redefiniendo operaciones en términos de conectividad, latencia y seguridad.
Por último, la gestión financiera multicloud a través de FinOps adquiere relevancia como estrategia clave para el control del gasto en la nube, facilitando una óptima asignación de recursos en entornos cada vez más complejos.
Según Santiago Méndez, Director de Soluciones Avanzadas en TD SYNNEX Iberia, 2026 representa una etapa de ejecución operativa real y alejada de conceptos experimentales. Las empresas que adoptan decisiones basadas en un canal especializado podrán transformar la innovación en resultados concretos, dejando atrás la fase de narrativa para entrar en la realidad de la competencia energética, regulatoria y económica.






