Telefónica abrirá el 29 de diciembre el proceso de adhesión voluntaria a un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) en siete de sus filiales en España. El plazo de inscripción se extenderá hasta finales de enero, con el objetivo de reducir hasta 4.525 puestos de trabajo, aunque se ha dejado abierta la posibilidad de alcanzar las 5.500 salidas según la demanda. Este ajuste ha sido acordado con los sindicatos UGT, CCOO y Sumados-Fetico, y Telefónica ha provisionado 2.500 millones de euros para hacer frente a los costes. Las indemnizaciones variarán según la edad del empleado, y el grupo espera conseguir ahorros anuales de cerca de 600 millones de euros a partir de 2028. El proceso de confirmación de bajas será comunicado en febrero.
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