Telegram ha alcanzado un nuevo hito monumental en su trayectoria al superar la marca de los 1.000 millones de usuarios activos mensuales, consolidándose como una de las aplicaciones de mensajería más influyentes a nivel mundial. Pavel Durov, su fundador, confirmó la noticia a través de su canal oficial en la plataforma, subrayando la escalada imparable de esta aplicación nacida hace ya más de una década con un propósito definido: proteger la privacidad en un entorno digital cada vez más vigilado.
Este logro, anunciado en marzo de 2025, también arroja luz sobre el comportamiento de los usuarios: en promedio, cada persona accede a Telegram alrededor de 21 veces al día y pasa casi 41 minutos usando la aplicación. Estas cifras no solo indican un uso frecuente, sino también una conexión profunda entre la herramienta y su diversa comunidad global.
El éxito de Telegram no solo se mide en términos de usuarios, sino también en su robustez financiera. En 2024, la empresa generó ingresos de 547 millones de dólares, una hazaña lograda sin depender de publicidad invasiva o de la recopilación de datos personales. El lanzamiento de Telegram Premium ha contribuido significativamente a estos ingresos, proporcionando beneficios adicionales sin comprometer las funciones que han elevado a la plataforma entre sus usuarios.
El camino de Pavel Durov, conocido como el «Zuckerberg ruso», ha sido cualquier cosa menos convencional. Junto a su hermano Nikolái, Pavel fundó Telegram después de abandonar Rusia debido a presiones gubernamentales relacionadas con su anterior emprendimiento, la red social VKontakte. Su firme negativa a ceder datos de usuarios al gobierno lo convirtió en un símbolo de lucha por la libertad digital.
Hoy en día, Telegram opera desde Dubái, con una estructura legal en las Islas Vírgenes Británicas, lo que le permite mantener su independencia frente a las presiones gubernamentales y corporativas. Este enfoque distintivo ha permitido a Telegram posicionarse como una alternativa sólida en un mercado dominado por gigantes como WhatsApp. Su enfoque en la seguridad, la flexibilidad y la innovación constante han atraído a millones, con características como el cifrado robusto, la capacidad de enviar archivos sin limitaciones de tamaño, y funciones como los chats secretos y los bots personalizables.
A pesar de sus logros, Telegram ha enfrentado desafíos legales y tensiones con diversos gobiernos, resultando en bloqueos temporales en países como Rusia, Irán, China, Brasil y España. En 2024, Durov fue incluso detenido en Francia por una investigación, aunque posteriormente fue liberado y regresó a Dubái.
Mirando hacia el futuro, Durov apunta a integrar Telegram con tecnologías descentralizadas, incluyendo blockchain, y a ampliar el ecosistema de la aplicación más allá de la mensajería. La red blockchain TON, uno de sus proyectos iniciales, podría jugar un papel crucial en esta evolución, a pesar de los retos regulatorios que plantea.
Telegram desafía el status quo en un momento donde la concentración de poder en el sector tecnológico genera crecientes preocupaciones. Ofreciendo un modelo centrado en el control del usuario y libre de interferencias externas, la plataforma sigue siendo una alternativa robusta para quienes buscan privacidad y libertad digital. Según Durov, «apenas estamos comenzando», y el impresionante número de usuarios es un testimonio del creciente deseo global por una alternativa auténtica. Telegram, que comenzó como un símbolo de resistencia, se ha transformado en un protagonista central del ámbito digital global.