Templus, la empresa española de centros de datos, ha eliminado su límite de inversión en un claro intento de expandirse rápidamente en el mercado europeo de data centers. Con una trayectoria de menos de dos años, la compañía ya ha establecido una presencia internacional y ahora apunta a cerrar 2026 gestionando 26 centros de datos con 80 MW de potencia. Este ambicioso plan se centra particularmente en mercados como Francia e Italia. Así lo afirmó Ignacio T. Velilla Rincón, consejero delegado de Templus, en una reciente entrevista con Expansión, que también fue compartida por la propia empresa en sus redes.
La narrativa subyacente es clara: el auge del negocio del dato, sumado a la creciente demanda de inteligencia artificial y la necesidad de proximidad al cliente, están estimulando el movimiento en el sector europeo de los centros de datos. Templus busca posicionarse como un líder en este mercado, adoptando una estrategia que combina adquisiciones y expansión internacional junto con la creación de una red de infraestructura más descentralizada.
Actualmente, Templus opera en ocho países, incluyendo España, Francia, Países Bajos y Reino Unido, gestionando un total de 17 centros de datos con una potencia de 65 MW. Nacida de la plataforma de inversión de Teras Capital y respaldada por el fondo británico ICG, la empresa sigue explorando nuevas adquisiciones para fortalecer su presencia en una industria que vive un momento de gran interés.
El crecimiento de Templus no ha sido fortuito. En diciembre de 2025, adquirió nueve centros de datos de AtlasEdge, expandiéndose en siete países europeos. Un mes después, compró otros tres centros de datos de Grupo Aire en Madrid, Valencia y Lisboa, incrementando su capacidad instalada en 6,5 MW y reforzando su presencia en la península ibérica.
Este enfoque resalta un modelo de negocio que no se centra únicamente en grandes nodos tradicionales, sino en una red de centros de datos regionales y de proximidad. Templus apuesta por instalaciones de tamaño mediano, que van desde los 2 hasta los 10 MW, siendo Madrid una excepción con instalaciones de hasta 20 MW. Este modelo busca aprovechar la creciente demanda en ciudades donde la capacidad sigue siendo altamente valorada por operadores y servicios digitales.
El interés de la empresa por Francia e Italia surge del deseo de expandir una plataforma paneuropea con una base sólida en el sur y oeste del continente. La adquisición previa de activos en estos mercados facilita una estrategia de consolidación aprovechando las oportunidades de crecimiento por adquisiciones.
Además, en un contexto en el que la soberanía del dato es cada vez más relevante, Templus se presenta como un actor de origen europeo capaz de garantizar control y operación localizados de los datos, una ventaja competitiva que resuena con empresas y administraciones públicas en la región.
La entrevista con Expansión también desmiente la percepción de una burbuja en el sector de centros de datos, aunque reconoce que hay más proyectos anunciados que realmente en desarrollo. Por ello, una estrategia de adquisiciones selectivas, incluyendo el inicio de proyectos propios como el centro de datos en Ceuta, cuya construcción comenzó en 2025, podría resultar más efectiva frente a desarrollos desde cero.
El desafío no es menor. Para pasar de 17 a 26 centros de datos este año y gestionar una potencia de 80 MW, Templus debe seguir con su plan de adquisiciones e integración de activos, elevando al mismo tiempo sus estándares técnicos y de eficiencia energética. Si logra cumplir con estos objetivos, Templus afianzará su posición como uno de los operadores más prometedores del mercado europeo de centros de datos.








