El estrecho de Ormuz, epicentro de crecientes tensiones tras 11 días de conflicto, ha sido escenario de ataques a embarcaciones y amenazas entre Irán y Estados Unidos, con Israel como parte involucrada. Tres barcos han sido impactados, mientras que EE. UU. reporta la eliminación de 16 naves iraníes que minaban estas aguas estratégicas. Teherán ha bloqueado el paso del 20% del suministro mundial de petróleo como represalia, y amenaza con más acciones contra los petroleros con destino a EE. UU., Israel y sus aliados. Las tensiones han disparado los precios del crudo, que han rozado los 120 dólares por barril, afectando al comercio mundial y generando preocupaciones de escasez y costos elevados de energía y alimentos, según un informe de la ONU.
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