El empresario Tomás Olivo, uno de los más acaudalados de España y conocido como el «rey de los centros comerciales», ha adquirido el emblemático edificio de Telefónica en la Gran Vía de Madrid por una suma que supera los 200 millones de euros, a través de su empresa General de Galerías Comerciales. El edificio, considerado el primer rascacielos de España, no solo simboliza la modernidad madrileña, sino que también es un importante activo inmobiliario. Originalmente puesto en venta por Telefónica como parte de una estrategia para reducir deuda, la venta se complicó por las restricciones urbanísticas de Madrid. Aún está por definirse el uso que Olivo dará al inmueble, pero la operación fortalece su perfil como un prominente inversor inmobiliario en activos simbólicos y refuerza su presencia en el sector minorista y de bienes raíces en España.
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