Durante años, las cervezas sin alcohol se percibieron como una opción funcional y menos placentera, asociadas a sabores planos y dulces. Sin embargo, su popularidad ha aumentado significativamente debido a una creciente preferencia por bebidas con menor graduación alcohólica. Hoy en día, estas cervezas se encuentran en supermercados, bares y tiendas especializadas, ofreciendo una variedad de estilos más allá de las tradicionales lager claras. La normativa española define como cerveza sin alcohol aquellas que contienen menos de 1% de alcohol por volumen. El desafío técnico es mantener el equilibrio y sabor a pesar de la reducción de alcohol. Marcas como Heineken 0,0 y Guinness 0,0 demuestran que el sector ha evolucionado, ofreciendo cervezas que preservan el carácter cervecero sin comprometer el sabor, permitiendo a los consumidores disfrutar de una nueva dimensión de elección cervecera.
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