El circuito de Montmeló en Barcelona superó con éxito su primer fin de semana en el Mundial de Resistencia (WEC), tras reemplazar a Qatar debido a conflictos en Oriente Medio. En un evento marcado por variaciones climáticas, Toyota logró imponerse con su coche #8, asegurando el campeonato mundial de constructores, aunque la lucha por el título de pilotos se decidirá en Monza. La carrera fue un desafío estratégico con seis horas de acción en condiciones meteorológicas cambiantes, favoreciendo a Peugeot en ciertos momentos. La participación de pilotos reconocidos como Sébastien Buemi y figuras nacionales como Miguel Molina y Dani Juncadella atrajo la atención del público español. A pesar de las buenas críticas, la vuelta de Barcelona al calendario del WEC en 2027 parece incierta.
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