Un ataque israelí en la Franja de Gaza dejó un saldo trágico este miércoles al causar la muerte de un trabajador de la Oficina de las Naciones Unidas de Servicios para Proyectos (UNOPS) y al menos seis heridos, en su mayoría de gravedad. El bombardeo alcanzó una instalación destinada a trabajadores humanitarios, según denuncias de la ONU, que había comunicado previamente la ubicación a las Fuerzas de Defensa de Israel. Hamás calificó el suceso como «crimen de guerra». Pese a las acusaciones, Israel niega haber atacado un complejo de la ONU. En el contexto de un frágil alto el fuego roto recientemente, la situación ha resultado en más de 430 muertes, con un alto número de víctimas entre mujeres y niños, según cifras de Sanidad gazatí. La ONU y Hamás hacen un llamado internacional para reanudar el alto el fuego y permitir la entrada de ayuda humanitaria en la región.
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