El descarrilamiento de un tren de alta velocidad en Adamuz, Córdoba, ha resultado en al menos 39 muertes y 152 heridos, según el último balance. El incidente, que involucró a un tren Iryo procedente de Málaga y un Alvia en dirección a Huelva, ha sido calificado por el ministro de Transportes, Óscar Puente, como «tremendamente extraño». Aunque la vía fue renovada recientemente y el tren Iryo es casi nuevo, las causas del accidente permanecen desconocidas y se ha dispuesto una investigación independiente. Actualmente, efectivos de rescate, la Unidad Militar de Emergencias y la Guardia Civil están trabajando en el lugar, mientras que se ha establecido un Puesto Médico Avanzado para la atención de los heridos. La compañía ferroviaria italiana ha confirmado que el tren fue revisado pocos días antes del siniestro y ha expresado su compromiso de cooperación con las autoridades pertinentes.
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