Con la llegada de la primavera, el enfoque en el diseño de terrazas se centra en maximizar espacios con soluciones estéticas y funcionales. Este año, la tendencia se inclina hacia el uso de piedras blancas, no solo por su capacidad de reflejar la luz y mejorar el drenaje, sino también por su versatilidad y adaptabilidad al estilo mediterráneo y minimalista. Estos materiales permiten crear delimitaciones visuales atractivas al tiempo que requieren un mantenimiento mínimo. Además, la inclusión de jardines verticales en terrazas pequeñas surge como una solución para añadir vegetación sin quitar espacio útil, destacando por su contraste visual con el suelo claro. La iluminación LED sigue siendo esencial para ambientar y transformar el espacio, proporcionando un toque cálido y agradable. Estas tendencias demuestran que no es necesario contar con un espacio amplio para disfrutar de una terraza acogedora y moderna.
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