La entrada en servicio de los casi 50 nuevos trenes adquiridos por el Gobierno hace cinco años enfrenta un nuevo retraso. Según el ministro de Transportes, Óscar Puente, el despliegue en la red de Cercanías de Madrid no se materializará hasta mayo o junio, mientras que en Rodalies se pospone hasta octubre. La compra, descrita previamente como «la más grande de la historia», sufre demoras debido a la homologación y fabricación, variando según el proveedor. Stadler y Alstom se encargan de los trenes para Madrid y Cataluña, respectivamente, con CAF diseñando el material rodante para Asturias, operativo no antes de 2027. Al margen de los problemas presentados, Renfe planea nuevas adquisiciones para evitar complicaciones similares.
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