La defensa de David Sánchez, junto con la de otros encausados, ha expresado su preocupación por la imparcialidad de tres magistrados involucrados en su caso. Argumentan que dichos magistrados están «contaminados» debido a fallos previos que beneficiaron a la jueza de instrucción, sugiriendo que su juicio podría estar sesgado. Estas acusaciones subrayan la tensión y complejidad dentro del proceso judicial, donde la confianza en la imparcialidad de los magistrados es crucial para garantizar un juicio justo.
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