El Ministerio del Interior decidió despojar de su cargo al jefe de los antidisturbios tras su defensa ante el Director Adjunto Operativo. Esta medida se tomó luego de un análisis interno de los eventos recientes y generó reacciones diversas dentro de la institución. La decisión forma parte de un proceso de reestructuración estratégica orientado a mejorar el funcionamiento y la eficiencia del cuerpo, según afirmaron fuentes oficiales. Sin embargo, la destitución ha suscitado críticas por parte de algunos sectores que cuestionan la transparencia y los motivos detrás de este cambio abrupto en la cúpula de la seguridad.
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