El presidente de Estados Unidos ha anunciado que el Kremlin se ha comprometido a no bombardear la capital ucraniana ni otras ciudades durante el temporal que se espera la próxima semana. Este anuncio representa un avance significativo, marcando el primer alto el fuego de este tipo en los cuatro años de conflicto en la región. La pausa en las hostilidades ofrece una oportunidad para aliviar las tensiones en un conflicto que ha persistido durante años, afectando gravemente a la población civil. La comunidad internacional observa con cautela este desarrollo, esperanzada en que pueda ser un paso hacia una resolución más amplia y duradera del enfrentamiento entre Rusia y Ucrania.
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