En un movimiento significativo hacia el restablecimiento de relaciones diplomáticas, Estados Unidos ha comenzado a dar los primeros pasos para reabrir su embajada en Caracas, tras años de tensiones con el régimen venezolano. Esta iniciativa refleja un cambio en la política exterior estadounidense, con el objetivo de influir en la situación política y humanitaria de Venezuela mediante el diálogo y la presencia diplomática en el país sudamericano. La reapertura de la embajada podría facilitar la cooperación en temas de interés común y representa un gesto de apertura que podría allanar el camino para futuras negociaciones entre ambos países.
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