En su retorno a la Casa Blanca, Donald Trump ha decidido no actuar conforme a una ley que exigía el cierre de TikTok en Estados Unidos si no cesaba el control chino. Extendiendo un periodo de gracia de 75 días, Trump busca acordar una venta que involucraría a Oracle y Blackstone, contemplando incluso mantener el algoritmo bajo control chino. A pesar de afirmar falsamente que el Congreso le otorgó autoridad para gestionar la venta, la situación se complica debido a la resistencia de ByteDance a vender su lucrativo negocio. Trump evalúa concesiones a China para alcanzar un acuerdo y considera la creación de un fondo soberano para adquirir la red social. La complejidad del proceso resalta las tensiones entre intereses comerciales y seguridad nacional, dejando incierta la continuidad de TikTok en el país.
Leer noticia completa en El Pais.