En medio de un contexto de crisis energética en Cuba, donde la isla enfrenta apagones continuos y busca abrir sus puertas al comercio con Estados Unidos para aliviar su situación, el presidente estadounidense ha expresado su intención de intervenir en la nación caribeña. «Creo que tendré el honor de tomar Cuba de alguna forma. Es un gran honor. Puedo hacer lo que quiera con ella», manifestó el mandatario, sus palabras generan preocupación e incertidumbre respecto a las futuras relaciones bilaterales entre ambos países.
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