En medio de la convulsa situación política, el senador estadounidense Marco Rubio ha decidido mantener un enfoque cauteloso ante la figura de la líder opositora venezolana María Corina Machado, eligiendo, en cambio, entablar conversaciones con el gobierno actual de Venezuela para establecer una administración mixta que allane el camino hacia futuras elecciones. Esta estrategia busca afianzar una transición pacífica y negociada en el país sudamericano, evitando una confrontación directa con el régimen y postergando cualquier apoyo explícito a Machado de cara a la contienda electoral. La decisión de Rubio refleja un intento por balancear intereses diplomáticos y la estabilidad regional en un momento crítico para Venezuela.
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