En un giro inesperado, el presidente Donald Trump ha decidido poner en suspenso el Proyecto Libertad, alegando la existencia de «grandes avances hacia un acuerdo final». Este anuncio se produce poco después de que el senador Marco Rubio, desde la Casa Blanca, comentara que los esfuerzos diplomáticos actuales no buscan alcanzar un acuerdo inmediato, sino establecer un marco de referencia para futuras negociaciones. La situación refleja una aparente contradicción en las posturas del gobierno estadounidense sobre el desarrollo y ritmo de las conversaciones diplomáticas en curso.
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