En un giro inquietante para la economía europea, se ha reafirmado la amenaza de establecer aranceles del 25% a quienes se opongan al plan de controlar el territorio danés, una medida que entrará en vigor el 1 de junio. Esta iniciativa ha generado una oleada de preocupación entre los líderes y economistas de la región, quienes advierten sobre las posibles repercusiones en el comercio y las relaciones diplomáticas. La comunidad internacional observa atentamente cómo se desarrollarán los acontecimientos en las próximas semanas, ante la posibilidad de un conflicto económico que podría tener consecuencias significativas para el continente.
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