Donald Trump ha rechazado las acusaciones de tendencias autoritarias tras implementar políticas que han generado controversia en Estados Unidos. A pesar de afirmar que no es un dictador, sus decisiones, como enviar militares a ciudades sin consentimiento estatal, desobedecer a jueces y tomar acciones contra universidades, sugieren lo contrario. Además, ha realizado despidos estratégicos en el gobierno y medios, buscando consolidar su poder y modificar la percepción pública. Aunque fue elegido democráticamente, analistas y opositores expresan preocupación por sus movimientos que buscan controlar la información y restringir libertades.
Leer noticia completa de Internacional en El Independiente.