En un contexto de tensiones internacionales, el presidente de Estados Unidos ha declarado que no le importa el mensaje que su postura pueda enviar al presidente ruso, Vladimir Putin. Estas afirmaciones surgen mientras el líder ruso intenta fortalecer su control sobre el territorio ucraniano, a tres años de la invasión de Ucrania. Las palabras del presidente estadounidense reflejan una postura desafiante y podrían tener implicancias significativas en las relaciones diplomáticas y en la dinámica del conflicto en la región.
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