El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, se reunieron en la Casa Blanca para discutir sobre Irán y las negociaciones nucleares entre Washington y Teherán. Durante el encuentro, Trump calificó la conversación de «muy buena», aunque sin conclusiones definitivas. Netanyahu buscaba influir para que Trump adoptara una postura más dura sobre Irán, especialmente en relación con los misiles iraníes, pero aparentemente no logró convencerlo. Trump ha enfatizado la continuación de las negociaciones y advirtió sobre posibles acciones militares si no se alcanza un acuerdo. La visita de Netanyahu se desarrolló en un marco discreto, sin los honores habituales de una visita oficial, debido a las crecientes tensiones entre Estados Unidos e Irán, que se agravan tras los ataques a instalaciones nucleares iraníes en junio pasado. Mientras tanto, Irán se niega a incluir su programa de misiles en las negociaciones, insistiendo en que su programa nuclear es pacífico. Washington también condenó la reciente expansión de los asentamientos israelíes en Cisjordania, lo que ha generado críticas internacionales.
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