El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, asistió a una solemne ceremonia en la Base Aérea de Dover, Delaware, recibiendo los cuerpos de seis soldados estadounidenses fallecidos en un ataque con dron en Kuwait. Los soldados pertenecían a una reserva con base en Des Moines, Iowa, y fueron las únicas víctimas estadounidenses tras una semana del conflicto armado con Irán, iniciado por una operación conjunta de Estados Unidos e Israel. En un discurso previo en Miami, Trump subrayó la tristeza de estar saliendo al paso de las familias afectadas, aunque destacó el heroísmo de los caídos y minimizó la pérdida afirmando que su Gobierno trabaja para evitar una mayor cantidad de muertes. También enfatizó que Estados Unidos está prestando un servicio al mundo al prevenir que Irán obtenga armas nucleares. Pese a su prematura salida de la cumbre ‘Escudo de las Américas’, priorizó su presencia en la ceremonia para mostrar respeto y solidaridad con los familiares de los soldados. Según informes, las fuerzas estadounidenses han destruido numerosas instalaciones militares iraníes, mientras pronunciamientos oficiales indican que los ataques han causado numerosas bajas tanto iraníes como israelíes.
Leer noticia completa en 20minutos.



