El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, advirtió que el conflicto con Irán podría significar una guerra prolongada, a pesar de promesas anteriores de evitar tales conflictos. Esto tras confirmar la muerte de un soldado estadounidense y el derribo de tres cazas F-15 en Kuwait. El secretario de Defensa, Pete Hegseth, anunció el envío de más refuerzos a Oriente Próximo, mientras las tensiones con Irán, que responde con ataques en la región, continúan escalando. Trump enfatizó sus objetivos de destruir la capacidad misilística de Irán y evitar que desarrollen armas nucleares. Entretanto, Irán busca aumentar el costo político del conflicto para los Estados Unidos, con tácticas que amplían el ámbito de ataques y forjan una respuesta internacional.
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