El Gobierno español ha recibido notificación sobre la fecha límite para que las empresas finalicen sus operaciones en Venezuela, establecida para finales de mayo. Esta medida forma parte de un proceso de ajuste en la política económica y comercial bilateral, impactando a múltiples sectores empresariales que tienen presencia en el país sudamericano. Las compañías deben tomar decisiones estratégicas rápidamente para cumplir con este plazo, enfrentando desafíos debido a las complejidades del entorno económico venezolano, junto con la presión de adaptarse a la nueva realidad impuesta por la situación política y económica internacional.
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