En un reciente encuentro internacional, el presidente estadounidense provocó tensiones diplomáticas al dirigirse de manera despectiva al presidente francés, Emmanuel Macron, lo que ha generado preocupaciones entre altos ejecutivos de multinacionales sobre una posible espiral de inestabilidad económica y política. La situación ha incrementado el nerviosismo en los mercados globales, alimentando temores acerca de las repercusiones que estas fricciones diplomáticas podrían tener en las relaciones económicas y la cooperación internacional. La confrontación pone en relieve las frágiles alianzas y las tensiones subyacentes en el escenario geopolítico actual.
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