En un reciente mensaje en sus redes sociales, el presidente de Estados Unidos intensificó la presión diplomática sobre el régimen de Nicolás Maduro en Venezuela. La administración norteamericana busca reforzar las sanciones y aumentar la presión internacional para fomentar un cambio político en el país sudamericano. Este movimiento es parte de un esfuerzo más amplio para restaurar la democracia y aliviar la crisis humanitaria que afecta a millones de venezolanos. La estrategia incluye la coordinación con aliados regionales y europeos para aislar al gobierno de Maduro y apoyar a la oposición liderada por Juan Guaidó.
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