En una reciente escalada de tensiones, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha advertido a los aliados de la OTAN sobre un «futuro muy malo» para la organización si no colaboran para reabrir el estratégico Estrecho de Ormuz, cerrado por Irán en represalia a ataques estadounidenses. A través de su plataforma Truth y declaraciones al Financial Times, Trump ha solicitado a potencias como Francia, Reino Unido, Japón y Corea del Sur que envíen buques de guerra para asegurar el tránsito del 20% del petróleo mundial. El presidente estadounidense comparó la situación con el conflicto en Ucrania, sugiriendo una falta de reciprocidad europea, y vinculó la cooperación de China, que depende en gran medida del petróleo de Ormuz, con una próxima visita oficial. En esta coyuntura, Trump redefine las prioridades de seguridad colectiva, destacando el enfoque «EEUU primero» y demandando mayor implicación global para que Estados Unidos no asuma solo la carga de garantizar el comercio mundial.
Leer noticia completa de Internacional en El Independiente.


