El negocio global de la fabricación de chips por encargo está experimentando un notable salto de escala, marcando un hito significativo en la industria tecnológica mundial. Este avance se ve impulsado por dos factores clave: la creciente demanda de inteligencia artificial (IA) y la rápida evolución de la electrónica de consumo con ciclos de vida cada vez más cortos. Además, los semiconductores especializados en sectores como el automotriz y los sensores están adquiriendo mayor relevancia, aunque no requieren nodos tecnológicos de vanguardia, sí demandan capacidad y buenos márgenes.
En este dinámico contexto, las fundiciones conocidas como «pure-play» (fabricantes de chips exclusivamente para terceros) están viendo una concentración creciente en el mercado. Datos de ChipInsights, difundidos por DIGITIMES, revelan que en 2025, los ingresos conjuntos de 29 de estas fundiciones alcanzaron la cifra récord de 1,149 billones de yuanes, lo que representa un incremento anual de 25,46 %, superando por primera vez el umbral del billón.
No resulta sorprendente que el mercado esté en expansión; lo relevante es la forma en que este crecimiento se da. Nos encontramos en un ciclo de inversión dictado por la computación para IA, que exige chips avanzados y empaquetados sofisticados, al tiempo que persiste la relevancia de los nodos tecnológicos maduros. Estos siguen siendo esenciales para una variedad de aplicaciones, desde pantallas hasta gestión de energía. Este escenario beneficia a las empresas con escala, tecnología avanzada, cadenas de suministro eficientes y clientes capaces de reservar producción anticipadamente. En este panorama, TSMC destaca como líder, consolidando su posición gracias al impulso de la IA y a su dominio en los nodos avanzados.
Sin embargo, el crecimiento no se distribuye de manera igualitaria. Informes de Counterpoint pronostican que en 2025, los ingresos del sector «pure-play» superarán los 165.000 millones de dólares, con un crecimiento interanual del 17 %, lo que refleja la magnitud de este ciclo económico.
Otra dimensión destacada es la geopolítica: China ha logrado posicionar a cuatro fundiciones en el Top 10 global. Según un artículo de la Bolsa de Shanghái, SMIC, Hua Hong, Nexchip y United Nova Technology (UNT) se ubicaron en las posiciones 2ª, 5ª, 9ª y 10ª, respectivamente. Este avance no solo evidencia la capacidad de inversión de China, sino que también traduce su crecimiento en posiciones relevantes en la clasificación global.
Para los compradores y usuarios de chips, este reordenamiento del mercado tiene implicaciones tangibles. La disponibilidad y los tiempos de entrega pueden verse afectados cuando la capacidad se tensiona. Los precios y márgenes también experimentan ajuste en ciclos de alta demanda, y existe un riesgo persistente de concentración al depender de pocos proveedores.
No se debe subestimar la importancia de los nodos maduros. Aunque el debate público suele centrarse en nodos de 2 nm, 3 nm o 5 nm, gran parte del volumen y músculo industrial reside en tecnologías maduras. Estos nodos más veteranos son fundamentales para la infraestructura moderna en sectores como la automoción o los sistemas eléctricos, y aunque no son la última tecnología, se optimizan constantemente para satisfacer nuevas demandas.
Con ingresos que ya han superado el billón de yuanes y con cuatro compañías chinas firmemente establecidas en el Top 10, la pregunta para el futuro inmediato es menos sobre el crecimiento esperado del mercado y más sobre qué empresas controlarán la capacidad y bajo qué condiciones operarán en uno de los ciclos más estratégicos y costosos de la industria.








