El ex líder de comandos terroristas, condenado a casi 400 años de prisión, ha obtenido su primera salida de la cárcel después de haber sido trasladado a una prisión bajo la administración del Gobierno vasco hace un año y cuatro meses. Este traslado formó parte de una estrategia más amplia de acercamiento de prisioneros, generando un debate sobre las políticas de reinserción y el cumplimiento efectivo de las condenas en España. La decisión de permitir esta salida, aunque puntual, ha reavivado las discusiones sobre la justicia y la memoria de las víctimas, en un contexto de tensiones políticas y sociales aún latentes en el País Vasco.
Leer noticia completa en El Mundo.




