Andalucía y Extremadura enfrentan una situación crítica tras el paso de la borrasca Leonardo, con miles de personas evacuadas debido al riesgo de inundaciones y derrumbes. En Andalucía, el río Guadalquivir en Córdoba ha alcanzado el nivel rojo, y cerca de 7.000 personas han sido desalojadas. En Extremadura, 900 residentes han abandonado sus hogares. Aunque se prevé una mejora en las condiciones meteorológicas el viernes, gran parte del sur de España permanece bajo alerta amarilla por lluvias, lo que ha provocado el cierre de un centenar de carreteras y la interrupción del servicio de Cercanías en Sevilla, Cádiz y Málaga. La Agencia Estatal de Meteorología advierte de la llegada de una nueva borrasca el sábado, que traerá fuertes lluvias y vientos.
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