El reciente cambio de liderazgo no ha logrado mejorar las cifras en las encuestas para el partido, que sigue lidiando con las consecuencias de varios casos de corrupción y acusaciones de acoso. A pesar de los esfuerzos por renovar su imagen y recuperar la confianza del electorado, estos escándalos continúan afectando la percepción pública y mermando el apoyo, evidenciando que los problemas internos y las controversias han dejado una huella que el nuevo liderazgo aún no ha conseguido revertir.
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