Alejandro González, de nacionalidad hispanovenezolana, ha captado la atención pública debido a su previo matrimonio con Rocío San Miguel, una destacada activista. A pesar de su separación, la conexión entre González y San Miguel sigue generando interés, especialmente considerando las prominentes actividades de San Miguel en el ámbito de los derechos humanos. Mientras tanto, la trayectoria de González, aunque separada del activismo directo, continúa siendo objeto de seguimiento mediático, evidenciando cómo las relaciones personales entre figuras públicas pueden influir en la percepción y cobertura de sus vidas, extendiéndose incluso más allá de sus vínculos personales.
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