La tendencia de integrar la cocina con el salón ha llevado a muchos españoles a optar por suelos de madera uniforme en ambos espacios. Sin embargo, expertos en interiorismo advierten que esta elección puede ser problemática. Aunque estéticamente atractiva, la madera natural es propensa a manchas de aceite y agua, difíciles de limpiar, y vulnerable a golpes, a diferencia de materiales como el cerámico o vinílico. Además, la humedad puede causar daños significativos pese a los tratamientos protectores. Por lo tanto, los especialistas desaconsejan su uso en cocinas, ya que requiere un mantenimiento constante para evitar deterioros, y recomiendan simplemente limpiarla con agua.
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